Estoy feliz. No sé si puedo decir que estoy haciendo lo que había imaginado porque nada es como yo yo lo había pintado en la cabeza. La realidad es mucho mejor, a veces más difícil y más agotadora, pero las personas del camino y los lugares que voy conociendo son el premio de esta aventura.
Viajar sola es sinónimo de estar siempre acompañada. Creo que en los trayectos de un lugar a otro, y solo por un breve momento de tiempo, he podido estar sola. Enseguida empiezas a hablar con el de al lado o con la chica que te vende los bocadillos.
Es entonces cuando digo: "Mierda, no lo puedo grabar todo, me encantaría poder enseñar cada segundo de lo que vivo pero no puedes estar siempre con la cámara, en algún momento la tienes que soltar".
Hay veces que me agobio porque no paro y no tengo tiempo para editar, y a la vez, necesito más material por lo que me tengo que ir por ahí a grabar. Entonces hago todo un proceso mental: "Baterías, la cámara Energy Sistem Sport Pro está cargada, necesito cargar también la batería externa. El móvil, también. ¿Y el ordenador? Ok, todo enchufado para mañana". Resulta que al día siguiente te das cuenta de que no se ha cargado nada porque no habías conectado el ladrón. "Genial", dices mientras te cagas en tu vida y te tienes que ir a hacer cosas que nunca podrás grabar.
Pero me alegra ver que voy mejorando los vídeos (visiblemente!). Estoy orgullosa, voy pillando mi estilo. Eso sí, tardo la vida y más pero después me alegra ver que puedo y ya empiezo a pensar en cómo haré el siguiente.
En fin, nada importante pero pensamientos que van y vienen. Por ahora ya estoy imaginando el próximo de Pai, ese me va a molar mucho. Creo.
Mañana empiezo el 'React Right' y más adelante el 'Rescue' de submarinismo. Esto es una droga -lo del mar-, y como estoy en una isla voy a dejar que me intoxique enterita.
